Rumbo a Kenia

Kenia nos espera y vamos con muchas ganas de disfrutarla al máximo.

Tenemos por delante 23 días de viaje de los cuales, si quitamos los vuelos, se nos quedarán 21 días de aventura real. Nuestra organización siempre se basa en dejarlo todo para el último momento y agobiarnos con las prisas. En realidad, no todo: llevamos varios meses investigando sobre el país que nos tiene que aguantar durante las próximas tres semanas.

Planificar un viaje a Kenia por nuestra cuenta no ha sido ni está siendo fácil.

Lo primero de todo fue hacernos con la guía Lonely Planet que suele ser una buena referencia para empezar a planificar un viaje de este tipo. Sin embargo, leer los diferentes blogs de viajes de gente que ya ha estado por allí es lo que más nos ha ayudado.

El problema principal a la hora de planificar este viaje es que la mayor parte de referencias que encontramos son de gente que ha ido al país únicamente a hacer safaris. Nosotrxs, por supuesto, haremos alguno también, pero además de que nuestro presupuesto es mucho más limitado que el de otrxs viajerxs que hemos visto, nos apetece vivir el país de una manera diferente. Recorrer los diferentes pueblos, por mucho que no haya un parque natural a su lado, y convivir con la gente local y empaparnos un poco de sus modos de vida.

Quitando el vuelo, que nos costó 365€ (equipaje facturado incluido), nuestro presupuesto para gastar allí es de unos 600€ por persona siendo optimistas. Básicamente, hacer un viaje tan largo y a un lugar tan lejano intentando gastar menos de 1000€. Algunxs seguramente sigáis pensando que es mucho dinero, pero tened en cuenta que, entre el pago de esos 365 € y lo que nos gastemos en Kenia, han pasado muchos meses. Los billetes los compramos en noviembre, por lo que desde esa fecha hasta hoy hemos trabajado y ahorrado para podernos ir y a la vuelta no quedarnos con una mano delante y otra detrás. De todas maneras, cuando termine el viaje veremos si nos hemos pasado de optimistas o el presupuesto ha sido realista.

Para movernos por allí usaremos el transporte local por excelencia: los matatus. No será lo más cómodo ni lo más rápido, pero será la manera más local de movernos, la más barata y la más divertida.

Para dormir, de momento solo tenemos reservado un hostal cerca del centro de Nairobi para las dos primeras noches. Después de eso, donde nos lleven nuestros planes y los imprevistos que nos surjan, iremos durmiendo en un sitio o en otro. Pero básicamente buscaremos hostales que no superen los 10€ por persona y, si existe la opción de acampar por un precio menor, lo haremos: nuestra tienda de campaña comprada en Islandia nos vuelve a acompañar una vez más. Si sobrevive, puede que le pongamos nombre y todo!

En cuanto a la comida, más de lo mismo. No somos muy exquisitos a la hora de comer así que la opción más barata siempre será nuestra aliada. Parece que se puede comer por bastante poco dinero y siempre habrá algún puesto callejero que, si no nos supone una indigestión, nos saque de algún apuro. Además,  lo que nos gusta es comer allá donde lo hace la gente local, por mala pinta que tenga el sitio. Ambos pensamos que alejarse de lo establecido para el turismo es la forma más auténtica y enriquecedora de vivir un país.

Kenia, prepárate . . . que vamos a dejarte huella!



1 thought on “Rumbo a Kenia”

  • Enhorabuena a los dos por este blog, está super bien!
    Leyendo vuestros posts sobre vuestro viaje a Kenia me están entrando muchas ganas de ir, espero que estéis disfrutando mucho de la experiencia.

    Un saludo 🙂

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