Este pueblo tan característico es uno de lo más cercanos a Tailandia, y por ello muchos viajerxs que vamos o venimos del país vecino hacemos parada en aquí. No es un lugar al que dedicarle mucho tiempo, por eso os contaremos qué hacer en Hpa-An en un día.

Tras haber cruzado a pie la frontera entre Tailandia y Myanmar, nuestro primer contacto con la vida birmana, su comida y sus gentes, lo teníamos en este pueblo. Estábamos a punto de cambiar totalmente el estilo de vida al que nos habíamos acostumbrado en el país anterior.

CÓMO MOVERSE POR HPA-AN

Para recorrer la zona, lo más recomendable es alquilar una moto. Las distancias son largas por lo que ahorras bastante tiempo pudiendo visitar todo en un mismo día.

Alquilar una moto en Myanmar es bastante sencillo y barato, es extraño que te pidan fianza o dejar el pasaporte. Eso sí, revisa bien la moto y hazle fotos para que no te hagan responsable de algún daño, ya que suelen estar en malas condiciones!

Nosotrxs la alquilamos durante un día completo por 4.000 kyats y gastamos otros 1.000 kyats en gasolina. Es una opción muy económica.

QUÉ VER EN HPA-AN Y SUS ALREDEDORES

Hpa-An es un lugar curioso que visitar. Es relativamente pequeño y no muy turístico, por lo que perderse por la zona te regala momentos originales, de esos que buscas cuando visitas un país poco conocido.

Ahora bien, creemos que sus atractivos turísticos son pocos y nosotrxs los consideramos prescindibles si no te sobra el tiempo.

El itinerario que hicimos nosotrxs fue circular y nos dio tiempo a recorrerlo en toda una tarde.

KAU KA TAUNG CAVE

Se trata de una pequeña cueva y un templo en ella. El lugar está lleno de estatuas de buda y una serie de inscripciones y figuras en el techo de la cueva.

Realmente, el interés de nuestra visita allí era para darnos un baño en la piscina: si continúas el camino que lleva a la cueva, terminas llegando a una pequeña piscina natural. El problema es que nosotrxs hicimos esta visita en la época seca y la piscina tenía muy poca agua, por lo que no merecía la pena ni bañarse.

YAE TA KHON

Como nos habíamos quedado con las ganas de un chapuzón, nuestra siguiente parada fue otra zona de baño. Es muy visitada por los locales para poder combatir el calor que hace en la zona, y sobre todo un lugar donde los niños de divierten. Estaba repleto de familias jugando y con flotadores de alquiler. Como estaba tan abarrotada, decidimos tomarnos unos refrescos en uno de los puestecitos en su orilla y pasar el rato viéndoles disfrutar.

LUMBINI GARDEN

Se trata de una pradera repleta de estatuas de Buda separadas unas de otras a lo largo y ancho. Antes era gratuita su visita, pero desde hace un tiempo cobran entrada y directamente ni paramos a visitarlo porque de lejos se intuía que no merecía mucho la pena.

MONTE ZWAGABIN

Exactamente la entrada para poder hacer este trekking tan famoso está en Lumbini Garden. Hay un templo en lo alto del Monte Zwagabin que requiere una subida de aproximadamente 4 horas caminando. Nosotrxs no lo hicimos por lo que no podemos dar nuestra opinión ni consejos. Vista la zona, el paisaje realmente no nos llamaba la atención para ese esfuerzo, y menos aún nos daba tiempo si al día siguiente queríamos irnos de Hpa-An.
Pero nunca está de más valorarlo y pensar si merece la pena y conocer por vosotrxs mismos este lugar.

KAYAUK KALAP MONASTERY

Sin duda alguna nuestro rincón favorito de Hpa-An. Consideramos que es el único que realmente tiene un valor de visita, sobre todo si lo haces al atardecer cuando la hora dorada lo convierte en un lugar más que fotogénico.

Se trata de un lago en cuyo centro hay un monasterio en lo alto de una formación kárstica, al que se puede llegar casi hasta la cima. Hay muchos monjes que habitan aquí, y tanto monjes como monjas budistas visitan este lugar de culto a diario. Fue la primera vez que vimos monjas budistas, también con el pelo rapado pero una túnica rosa en vez de granate.

No hay realmente mucho que hacer en Hpa-An en un día, pero aún así, como decíamos antes, merece la pena pasar por aquí para empezar a descubrir la cultura birmana, o en caso contrario, despedirte de ella antes de adentrarte en un nuevo país.