Ho Chi Minh es una de las ciudades más importantes y pobladas del país. También es conocida como Saigon, su antiguo nombre. Y aunque tampoco tiene muchos imprescindibles, es una zona llena de historia. No solo fue capital de la antigua Indochina Francesa, sino que también fue una región clave en el conflicto bélico con Estados Unidos.

En este lugar pasamos nuestros últimos momentos en el país y puede que los más intensos. Aprovechamos para disfrutar nuestra primera noche de fiesta durante el viaje, pero también vivimos varias desgracias que nos complicaron un poco las cosas.

Hombre vietnamita montado en su moto con 4 perros sentados en el asiento de atrás, en Ho Chi Minh

CÓMO LLEGAR A HO CHI MINH

Nos habíamos quedado recorriendo las alturas de Vietnam en la ciudad de Da Lat donde, a través de nuestro hostel, nos pusieron un transporte compartido hasta la estación de autobuses a las afueras de la ciudad. Allí compramos los billetes del sleeping bus (240.000 VND – 9,10€) que nos llevaría hasta la gran ciudad de Ho Chi Minh, esta vez asegurándonos de tener asientos reservados y evitar así problemas con los conductores.

El viaje dura 7-8 horas, por lo que haciendo este trayecto nocturno, nos ahorramos una noche de alojamiento, pero esto nos trajo más problemas que ventajas…

El autobús nos dejaba bajarnos donde nos viniese mejor al llegar a destino, así que dimos la dirección de un hostel que habíamos reservado para el día siguiente. Viajando por Asia ocurre mucho que llegas muy temprano a los alojamientos, antes de la hora de check-in, pero siempre te permiten al menos dejar las mochilas aunque todavía no puedan darte tu cama.

Según los horarios, teníamos que haber llegado a Ho Chi Minh sobre las 7 de la mañana, momento en el que en esta zona de Asia hay vida de sobra. Pero cuando nos gritaron amablemente para despertarnos a nuestra llegada, nos encontramos con nuestra primera sorpresa.

PROBLEMAS EN HO CHI MINH

Si lo que buscas es información útil de la ciudad, puedes saltarte tranquilamente este apartado. Pero si te apetece reírte un poco de nosotrxs y del surrealismo que vivimos, no dejes de leer.

Al abrir los ojos nos percatamos que aún era de noche, las 5:30 de la mañana. Y eso suponía dos problemas: que nos moríamos de sueño y que probablemente el hostel estaría cerrado.

Para quien no conozca esta ciudad, debéis saber que cuando cae la noche en el centro de Ho Chi Minh, las calles principales se convierten en un lugar de culto para todo amante de la fiesta, y os podéis imaginar el panorama de un lugar así a esas horas de la madrugada.

¿Y qué les puede pasar en un entorno como este a dos turistas confiadxs que caminan cargadxs, con sueño y desorientadxs? Nada bueno.

Al encontrarnos el hostel cerrado y viendo la hora que era, empezamos a buscar en Google Maps algún sitio donde pasar las horas que quedaban de noche. Vagando por las calles, con los ojos que se nos cerraban de cansancio y mientras buscábamos en nuestros móviles opciones asequibles… ZAS!

Una moto de Uber con dos chicos pasaron por nuestro lado y nos arrancaron uno de los móviles de las manos… Gritamos todos los insultos que pudimos inútilmente en castellano e intentamos correr tras ellos. ¡Qué momento tan patético!
Cargadxs cada uno con dos mochilas, la manera de correr no era la más artística y, para colmo, una de las mochilas pequeñas se abrió cayéndose todo al suelo.

Después de avisar a la familia en España para anular todas las cosas que pudiesen hacer con el móvil, nos metimos en el primer hotel que vimos abierto y allí nos quedamos, no podíamos más.

¿Descansar? No, todavía no. Dicen que las desgracias nunca vienen solas, y así fue. Al entregar los pasaportes para hacer el check-in, nos dimos cuenta que uno de ellos se quedó en el hostel de Da Lat, ¡Basta ya, por favor! Qué angustia solo  de pensar que en 3 días teníamos que coger un vuelo a Indonesia…

La mujer de recepción nos dijo que lo del pasaporte es bastante común entre lxs turistas, así que están más que acostumbradxs a hacer envíos para poder recuperarlos. Habríamos pagado lo que hiciese falta, pero para compensar todos los males, por casualidades de la vida nos acabó saliendo gratis, ya que un amigo de la familia del hostel  de Da Lat tenía que viajar a Ho Chi Minh y nos lo traería a este hotel al día siguiente.

MUSEO DE LOS VESTIGIOS DE LA GUERRA DE VIETNAM

No somos mucho de museos, pero consideramos que este lugar merece muchísimo la pena. Es una fuente de historia que te llega al alma y de donde que sales emocionadx; es una visita dura.

Se centra en todo el proceso de ocupación y guerra estadounidense, desde cómo cubrió la prensa internacional el conflicto, hasta los testimonios de reporteros y fotógrafos que lo vivieron desde dentro. Hay muchas imágenes e historias explícitas y desgarradoras que te hacen llegar al alma la profundidad que tuvo esta barbarie.

Os recomendamos ir con tiempo, ya que nosotrxs fuimos un poco apuradxs y nos enganchaba tanto cada historia que el museo cerró sus puertas sin que nos diera tiempo a completar el recorrido.

IGLESIA TAN DINH

Uno de los puntos que más destacan en toda la ciudad. También conocida como Sagrado Corazón de Jesús, ya llama la atención que sea una iglesia católica, pero lo hace aún más por ser de color rosa. Y sorprendentemente bonita! Se construyó durante la colonia francesa del siglo XIX.

Iglesia rosa de Sagrado Corazón de Jesús en Ho Chi Minh vista desde abajo

SAIGON CENTRAL POST OFFICE  y  BASÍLICA DE NOTRE-DAME

Nos gusta enviar a casa alguna postal desde cada país que visitamos, y por ello aprovechamos estos días por Ho Chi Minh para hacerlas llegar desde su famosa Central de Correos.

Es una de las oficinas de correos más grandes del Sudeste Asiático y que conserva la esencia de la época colonial que vivió Vietnam.

Justo delante de este edificio se encuentra la basílica de Notre-Dam de Saigon, y aunque no tiene nada que ver con su hermana francesa, fue construida a finales del siglo XIX con materiales enviados desde Francia. Otro bonito punto por el que pasear alrededor.

Hombre y mujer en una azotea de la Pagoda del Emperador de Jade en Ho Chi Minh

PAGODA DEL EMPERADOR DE JADE

Es uno de los templos más conocidos de la ciudad. Este lugar de culto para el budismo fue construido por la comunidad china en 1909 y también se conoce como Phouc Hai Tu. Su enorme patio al entrar recoge un estanque de peces que da paso a la zona de oraciones frente a la figura del Emperador de Jade, quien es considerado el Rey de los Cielos. La Pagoda también se compone de la Sala de los 10 infiernos, un estanque de tortugas y una azotea.

SALIR DE FIESTA

Por estas fechas nuestro viaje rondaba ya los tres meses y, quitando alguna cerveza que otra, nos habíamos mantenido bastante tranquilxs, sobre todo sabiendo el gasto extra que implica beber en un viaje largo.

Pero nos apetecía ya darle un poco de magia a una noche, y Ho Chi Minh es un muy buen sitio para hacerlo.

Nuestro hostel, Kiki’s House Saigon, se encontraba en un callejón de la calle con más ambiente de la ciudad: Bùi Viên. Resulta incluso agobiante si no estás en modo fiestero, pero de ser así, tienes locales de todo tipo.

Nuestro plan era unirnos a un pub crawl y que la noche nos sorprendiese. Esto empezaba en un bar concreto donde se supone que te juntas con un grupo de gente y te llevan de bar en bar (previo pago) invitándonte a chupitos y demás. Y decimos se supone porque no fue así. En ese bar solo estuvimos nosotrxs y otro chico con el que compartimos un par de cervezas. Él tenía las mismas ganas de fiesta que nosotrxs y conocía un hostel donde todas las noches había ambientazo, así que allí fuimos. Nos gustaría poder recomendaros aquel paraíso pero lo sentimos, la noche hizo sus efectos.

Pasamos las primeras horas de la noche conociendo gente increíble entre futbolines, globos con gas de la risa, bailes e incluso ganando al limbo: aquí la prueba y el premio!

Nuestra experiencia de fiesta en Saigón fue muy divertida y os recomendamos daros el privilegio si viajáis allí.

TÚNELES DE CUCHI

Probablemente de las visitas más famosas en Ho Chi Minh sea acercarse a conocer esta parte de la historia a las afueras de la ciudad. ¿Quién no ha oído hablar de las diminutas galerías subterráneas con la que los soldados vietnamitas ganaron la guerra a EEUU?

Los túneles de Cuchi constituyen un museo al aire libre donde te explican el modo de lucha que utilizaron para hacerse a una idea de cómo vivieron los combatientes y de cómo una estrategia tan inusual fue decisiva a la hora de ganar el conflicto del Viet Cong. Estas galerías se hicieron así para que solo los vietnamitas pudieran moverse por ellas dado su pequeño tamaño y atacar a sus enemigos sin ser vistos, pues muchas veces no sabían ni de dónde salían.

Nada más llegar nos pusieron un interminable documental grabado hace más de 20 años, que apenas se entendía y que no era para nada interesante. Lo emocionante es que tienes la oportunidad de entrar a un bunker por un agujero minúsculo en el suelo, perfectamente camuflado, y recorrer algunos túneles como un guerrero más del Viet Cong. Conoces también algunas estrategias de combate, el comedor, la sala de reuniones, la enfermería, etc.  La mayor parte de los tramos que atravesamos están ensanchados para que lxs turistas podamos recorrerlo y, aún así, resulta un poco claustrofóbico.

Es una visita sin duda curiosa y que a modo educativo todo el mundo debería conocer. Pero nos decepcionó un poco porque no deja de estar ambientado totalmente hacia el turismo, y muchos momentos son más entretenimiento puro dejando a un lado el valor histórico del lugar.

Mujer entrando en un pequeño agujero en el suelo en los túneles de Cu Chi de la Guerra de Vietnam
Hombre entrando en un pequeño agujero en el suelo en los túneles de Cu Chi de la Guerra de Vietnam
Hombre agachado dentro de los túneles de Cu Chi de la Guerra de Vietnam

CÓMO VISITAR LOS TÚNELES DE CUCHI POR LIBRE

Al ser un punto de interés alejado de Ho Chi Minh, prácticamente todo el turismo se desplaza hasta allí en excursiones contratadas que rondan los 20€/persona. Como siempre, nosotrxs buscamos la forma más económica de hacer esta visita y, aunque no lo ponen nada fácil, se puede.

Para llegar hasta la entrada del complejo tendrás que coger el autobús urbano nº 13 (10.000 VND – 0,40€). Hay distintas paradas en la ciudad; nosotrxs nos subimos en la misma estación de autobuses desde donde sale con mucha frecuencia, en el centro de Saigon (dirección Pham Ngu Lao, District 1).

Este autobús llega hasta el pueblo de Cu Chi donde tendrás que bajarte. Es la última parada de todas, así que no hay pérdida. El trayecto termina en la estación de autobuses del pueblo y ahí mismo debes subirte al autobús nº 79 (6.000 VND – 0,20€). Puedes pedirle al conductor que te avise al llegar a la parada de los Túneles o ir atentx con el Maps. En total se tarda 1 hora y 30 minutos de viaje, más o menos.

Para volver hay que hacer lo mismo pero al revés: autobús 79 desde los Túneles hasta el pueblo de Cu Chi, y autobús 13  desde este hasta el centro de Ho Chi Minh.

Aunque requiera más tiempo visitar los Túneles de Cu Chi por libre, te habrás gastado menos de 5€ en transporte y entrada frente a los 20€ de la excursión contratada.

OTRAS VISITAS CURIOSAS

A lo largo de nuestros días por la ciudad, además de visitar los lugares que ya hemos mencionado, también aprovechamos para perdernos y descubrir lugares que no suelen aparecer en las guías ni en los blogs. Estos dos edificios son ejemplo de ello:

Edificio 42 Nguyen

Se encuentra en la calle Nguyễn Huệ, una de las principales zonas comerciales donde también se ubica el ayuntamiento. Este edificio se eleva sobre la ciudad mostrando una fachada realmente curiosa: está repleta de terrazas y balcones que albergan sobre todo cafeterías y restaurantes de estilo totalmente variado. Nosotrxs cenamos en la última planta unos perritos calientes que no estaban nada mal.

Edificio 14 Ton That Dam

Otro edificio peculiar, realmente antiguo y ocupado tanto por tiendas de ropa como por cafeterías. Conserva en su interior uno de los ancensores más antiguos de la ciudad. Si tienes tiempo, no dudes en pasarte por allí y perderte un rato.

Chico bajando unas escaleras detrás de un ascensor antiguo en un edificio de Ho Chi Minh
Chico frente a una fachada de un edificio en Ho Chi Minh