¿Has encontrado billetes baratos para Islandia? ¿Te estás planteando organizar un viaje a tierras vikingas? Pues cómpralos ya porque merece la pena, la alegría y lo que tú quieras!
Esta isla de hielo y fuego no deja indiferente a nadie, y si has visto fotos o vídeos seguro que ya estás enamoradx.

Vamos a intentar darte algunos consejos que te ayuden a preparar el viaje de la manera más económica posible, basándonos en nuestra experiencia de 15 días por allí sin arruinarnos.

ALOJAMIENTO

Probablemente una de las primeras dudas que te plantees sea dónde vas a dormir durante tu viaje.

Islandia es un país caro de narices, y dormir no va a ser la excepción. Sin embargo, todo dependerá del grado de comodidad que desees. Hay gente que opta por dormir en casas/cabañas alquiladas, pero la oferta no es muy grande y sus precios son muy altos. Otra gente prefiere dormir en su medio de transporte: autocaravanas, furgonetas camperizadas, remolques. . .
Y luego estamos el resto de humanos, que preferimos algo más alternativo y sin duda barato: tienda de campaña.

Acampar en Islandia es algo muy habitual ya que es una de las formas más económicas de viajar, además de estar en contacto directo con la naturaleza. Pero hay una falsa creencia de que en esta isla la acampada es libre y puedes poner la tienda allí donde se te antoje. A lo mejor hace unos años era así, pero nuestra experiencia nos enseñó lo contrario. Como en España, la mayor parte de Islandia -al menos entorno a la carretera principal Ring Road– está dividida en parcelas de particulares delimitadas por verjas. Eso significa que, si vas con la idea de acampar donde te plazca, probablemente te toque dormir a orillas de la carretera, como nos pasó la primera noche 😀

Pero que no cunda el pánicooooo! Si algo tiene este país aparte de ovejas, son campings. Los hay de todo tipo: con /sin sala común cubierta, con duchas calientes o frías, gratuitas o de pago, con/sin cocina, . . .  Y por supuesto los hay también de todos los precios aunque la mayoría rondan los 10-12 euros. Lo bueno es que no tienes que reservar en ninguno

Casi todos usan el mismo sistema de identificación: en el check-in te dan una pegatina para poner en tu tienda, con el número de personas y noches, para así saber que has pagado. Los campings no están vallados ni tienen mucha vigilancia, pero si decides acampar sin pagar y les da por revisar las tiendas de la explanada, te ponen una pegatina de aviso indicando que vayas a recepción a pagar, o pueden incluso ponerte una multa.

Si necesitas cargar el móvil/cámara/otro aparato y el camping no tiene sala común, enchúfalo en el baño con toda confianza. Recuerda que estás en el país posiblemente más seguro del mundo.

MEJOR PREVENIR . . . 

Puedes hacer dos cosas en cuanto a la tienda de campaña: llevarla desde casa o alquilarla allí. No hace falta decir cuál es la opción más económica . . .  Si la llevas desde casa y no facturas, raro sería que por las piquetas pasara el control. Para no jugar con la suerte, lo mejor es que factures, anclándola al lateral del macuto o dentro de la maleta.

Aunque viajes en verano llévate una buena tienda de campaña, con buena columna de agua (que sea impermeable) y una buena estructura: será inevitable que te toque alguna noche de lluvia y/o viento.

El saco de dormir debe ser como mínimo de temperatura confort 0º y límite -5º. Cuantos menos grados aguante, mejor. No te fíes de la palabra verano o primavera porque es relativa en cada país; en Islandia siempre hace frío, y llevarte un saco indicado para temperaturas positivas puede jugarte una muy mala pasada durante las noches.

Es igual de importante el aislante/esterilla. Llévate uno que sea suficientemente grueso para que el frío del suelo no traspase.

CAMPINGS VISITADOS

Skogafoss vistas a la cascada, baños limpios, duchas de pago, sin sala común y sin cocina.

Vik sala común (con tostadora, microondas, cafetera, neverita), duchas gratis pero seguramente de agua fría -Vik es de las pocas regiones no asentadas sobre aguas termales, por lo que el agua funciona con calentador-. 

Djúpivogur sala común (con cocina eléctrica, utensilios de cocina) y duchas calientes gratis.

Egilsstadir:  sala común, duchas calientes gratis y sin cocina.

Camping Bjarg (Lago Myvatn):  a orillas del lago, con comedor, duchas calientes gratis y sin cocina.

Blönduós:  duchas calientes gratis, sin sala común y sin cocina.

Mosskogar (Mossfellsbaer) duchas calientes gratis, sala común en un invernadero con cocina eléctrica, utensilios de cocina y mucha comida y bombonas de gas que deja la gente. Además todos los sábados tienen un precioso mercadillo ecológico con productos de las granjas vecinas. Este camping es nuestro favorito.

Reykjavik Campsite cocina enorme muy bien equipada con utensilios y comida que deja la gente, sala común y duchas calientes gratis. 

TRANSPORTE

Las posibilidades son muchas: alquilando un coche/furgoneta/autocaravana (nada económico), en autobús (casi peor, seriamente), en bici… 
Pero sin duda la más barata, más interesante y más enriquecedora –desde nuestro punto de vista– es el autostop

Quizá pienses que es inseguro, que se pierde mucho tiempo, que no puedes ir donde tú quieres, peeeero no! Viajar haciendo dedo es mucho más seguro de lo que imaginas, y deberías quitarte de la cabeza esa molesta duda de qué clase de persona conducirá el vehículo.

Hay que intentar deshacerse de prejuicios y miedos, lo que no quita seguir viajando con seguridad. Siempre podrás dejar pasar cualquier coche que no te transmita confianza.

En este post te contamos los secretos que más nos han funcionado como autoestopistas.

FECHAS

Nuestro viaje nos llevó del 22 de agosto al 6 de septiembre porque la mejor época para viajar a Islandia es en verano. Entre junio y septiembre no queda casi nada de la nieve acumulada durante el resto del año, por lo que hay más carreteras abiertas y es más seguro circular por toda la isla. El tiempo, más cálido en estos meses (12º – 14º), también hace más cómodos los kilómetros. Además, la luz solar se queda un ratito más mimando las montañas, durando unas 16 horas en agosto, y esto permite disfrutar más y durante más tiempo de los colores del paisaje.

Lo malo del verano es que acumula a lxs turistas, así que cada punto importante de Islandia va a estar lleno de gente. Sin embargo, es tal la amplitud de los parajes que, aunque haya mucha afluencia, no te sientes del todo rodeadx.  En otros países a veces no puedes ni respirar, pero no te agobies porque Islandia es diferente. Tan grande y conmovedora. En la carretera habrá momentos que incluso te sientas solx, sin coches ni delante ni detrás durante largos tramos.

DURACIÓN: Lo ideal es hacer un viaje de 15 días para ir con la calma y dejarte llevar según lo que te apetezca. En ese tiempo se ve “toda” la isla, tanto lo típico como lo no tan común. Menos de 10 días significaría quitarle valor a lo que Islandia posee, porque no es un país muy grande pero tiene escenarios tan mágicos que hay que disfrutarlos bien, sin prisa.

A COMER!

Si quieres ir a bares y restaurantes donde te sirvan una buena comida acompañada de una cervecita o copa de vino, prepárate. Ya no es que nosotrxs viajemos siempre barato: objetivamente Islandia es carísimo en todos los aspectos.

La mejor forma de no gastarte tanto dinero es comprando comida en los supermercados. El más barato es Bónus, reconocible por su cerdito de hucha rosa: sus precios son los más parecidos a los que encontramos en España, y hay bastante diferencia con los del resto de supermercados islandeses. Digamos que es el Mercadona islandés, pues tiene hasta marca propia.

Como no en todos los hostales ni campings hay cocina, te recomendamos viajar con camping gas. Desde donde vueles sólo podrás facturar el hornillo, y la bombona en sí deberás adquirirla en Islandia. Pero no te preocupes porque, antes de marcharse, muchxs viajerxs dejan la suya en los hostales/campings para que sigan usándola otras personas. Nosotrxs, por ejemplo, encontramos una en el suelo nada más poner un pie fuera del aeropuerto.

No te olvides de llevar también olla y sartén de aluminio, que pueden servir igualmente como platos, y unos cubiertos.

La cantimplora es esencial, ya que el agua que corre por Islandia es la más limpia del mundo y no hace falta que compres agua embotellada. Rellena la cantimplora en cualquier parte, y atrévete a probar la que baja por los riachuelos desde las cascadas: está taaan buena y fresquita! Pero siempre siempre pon la boca de la botella hacia abajo, en el sentido de la corriente, para que no entren posibles microorganismos.

PEQUEÑOS MANJARES

Lo más caro que nos permitimos en algún bar fue un chocolate caliente, un chai latte y un par de cervezas (en la happy hour . . .).

Pero sería imperdonable que salieras de la isla sin probar sus hot dogs de cordero. Nos comimos varios en momentos en los que estábamos hartos de arroz, pasta y sopa, pero el mejor de todos está en un pequeño puesto de Reikiavik: Bæjarins Beztu Pylsur.

También deberías probar los bollos que hacen en la pastelería Braud & Co, cuya fachada de colores destaca en la calle Frakkastígur. Los mejores cinnamon rolls que hemos probado en la vida.

HACIENDO EL MACUTO

Si no te gusta el tiempo que hace, espera 5 minutos.

El clima en Islandia es tan sumamente variable que puedes experimentar todas las estaciones en un mismo día, y por eso es necesario adecuar el equipaje; también al frío y la lluvia aunque sea verano. 

♦  Un buen anorak o abrigo, mejor impermeable

♦  Chubasquero o incluso capa de agua

♦  Funda de macuto para la lluvia

♦  Un par de forros polares

♦  Mallas y camisetas térmicas

♦  Un par de pantalones largos, cómodos y flexibles. Al menos uno de ellos que sea de montaña e impermeable

♦  Botas de montaña Gore Tex y otras zapatillas de deporte para cambiar un poco

♦  Calcetines gorditos pero traspirables

♦  Bañador y toalla para las termas, chanclas para las duchas

♦  Antifaz para poder dormir bien si eres de lxs que la luz les molesta con facilidad

♦  Una linterna o frontal si quieres ver algo por las noches, que no hay farolas en todas partes