Viajar en autostop

Siempre habíamos querido, en nuestros sueños independientes, recorrer algún país a dedo, conociendo a personas del mundo entero con historias de vida tan diversas. Era una tremenda aventura lanzarse a la incertidumbre del tiempo y confiar en gente tan amable como desconocida. Y esta necesidad sería una oportunidad mayor tratándose de Islandia, por un motivo principal: el precio de vida allí es altísimo y el dinero en nuestras cuentas no sumaba más de 2500€, por tanto vimos que era EL momento para hacer autostop.

Si conseguíamos recorrer la isla sin gastarnos 7 sueldos en transporte, lograríamos no solo sumar un rincón más a nuestros macutos, sino no morir ahogados en deudas con nuestros padres y madres.

Pues bien… sueño cumplido! En 15 días de viaje, conocimos en la carretera a 33 personas de 10 nacionalidades distintas, que nos cogieron en 20 coches, y así pudimos recorrer 1800 kilómetros entre ovejas, montañas y cascadas.

G R A C I A S   gente maja, empática y buena del mundo!

TE ACONSEJAMOS!

  • Encuentra un lugar visible para colocarte, y siempre a las afueras de la ciudad o el pueblo desde donde partas. Mejor que sea un punto de acceso fácil o directo a la carretera de la ruta, que en una esquina dentro del pueblo, donde es complicado parar a recogerte.

  • Lo ideal es que ese lugar tenga espacio suficiente para que los coches paren. En muchas partes de la carretera circular de Islandia había salientes de tierra al borde de la misma, y esto invitaba a que los vehículos estacionaran con la tranquilidad de no estorbar si venían coches por detrás.

  • Es muy difícil salir de una gran ciudad a dedo porque la mayoría de estas conectan con el resto del país a través de autopistas. En ellas, los coches no pueden parar debido a las biondas y a la velocidad de conducción. Por este motivo es esencial que, si te encuentras en una ciudad importante, busques una estación de servicio o similar que esté en la periferia; es muy probable que quien pare en estos lugares, vaya a tomar la autopista de salida de la ciudad.

  • Del mismo modo, puedes colocarte en gasolineras, restaurantes de carretera, minimarkets,… estando en cualquier punto de la ruta. Al fin y al cabo, las personas que paran para echar gasolina, estirar las piernas o comprar algo, van a continuar su viaje en la misma dirección que antes y seguro que alguien te coge.

  • Es muy importante tener buena actitud. Los y las conductoras están más predispuestas a coger a una persona sonriente, de pie y alerta, que a alguien con cara de seta, sentadx y sin motivación por que le recojan. Esta diferencia se aprecia, y de lejos.

  • Nosotrxs también consideramos que es bueno agradecer con la mano a cualquiera que te mire y te sonría aun con una negativa a cogerte. Mostrar gratitud por su preocupación, aunque no pare a por ti, puede suponer que en otro momento esa persona coja a otrx autoestopista más adelante. Quizás sea jugar un poco con su sentimiento de culpabilidad y empatía para ayudar posteriormente a un igual, pero cuando estás haciendo dedo, se agradece de verdad que la gente demuestre que te ve y que no eres invisible. Esto te motiva para seguir con una buena postura cuando llevas mucho tiempo esperando en el mismo punto.

  • Si tu conductor/a va a tomar un camino distinto al tuyo, que no te dé vergüenza pedirle que te deje en la carretera antes de la desviación. Si no se lo preguntas y continúas por esa ruta, al final vas a perder tiempo: llegará un momento que, o tendrás que rehacer tus planes o tendrás que retroceder hasta donde te interese haciendo dedo otra vez.

  • Siempre ten a mano un mapa para cuando un coche pare, sobre todo si te encuentras en un país donde los nombres de las cosas son impronunciables y pueda darte un cortocircuito al intentarlo. Es mucho más sencillo y rápido para orientarse indicarle en el mapa a dónde vas mientras se lo estás diciendo.

  • Los carteles llamativos donde indicas tu próximo destino son realmente útiles, pero te diremos una cosa… nosotrxs no recurrimos a ellos por una cuestión de espacio en el macuto y aún así nos fue de maravilla, oye!

  • Primordial no situarte en un punto donde haya otrxs autoestopistas. Es como la pescadería, que va por turno: si apareces el o la última, tienes que esperar a que, en orden de llegada, vayan cogiendo coches, y la espera puede ser eterna según el tramo de ruta donde estés.

  • Llénate de toda la paciencia que atrapes en el aire, porque a veces el autostop va para rato, pero siempre te recoge alguien. Con suerte pueden parar a por ti cuando aún no te ha dado tiempo ni a dejar el macuto en el suelo, como nos pasó a nosotrxs en una ocasión. Pero eso no es lo normal  🙁  El tiempo que más tardó alguien en cogernos fue de 1 hora.

  • Paciencia también con las conversaciones… Hazte a la idea de que hay unas preguntas básicas que repetirás y te repetirán en cada coche al que subas: cómo te llamas / de dónde eres / a qué te dedicas / qué estás haciendo en el país / dónde has estado ya?

  • Esto no es un consejo, sino un aviso: desgraciadamente es más fácil que alguien pare a por ti siendo chica o siendo una pareja mixta. Los chicos lo tienen un poco más complicado . . .  Ojalá las cosas no fueran así y el mundo creciera en la igualdad.



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