Uno de los “imprescindibles” en Tailandia son sus playas de arena blanca, aguas cristalinas y un mundo marino que ya quisiéramos tener cerquita de casa. Nosotrxs, por supuesto, no queríamos perdérnoslo, así que tras una investigación a fondo, reservamos nuestra primera experiencia en un sleeping bus destino Krabi.

Se trata de un autobús nocturno de larga distancia, con la singularidad de que sus asientos se reclinan más de lo normal y se despliega un cómodo reposapiés, que harán las interminables horas de viaje un poco más llevaderas. Además, te dan una botellita de agua, un snack por si entra el hambre y una manta para no morir con el aire acondicionado a la larga. Recalcar que, en las 10-14 horas que puede durar un viaje en sleeping bus, solo hacen una parada en una estación de servicio, y en ella te dan de comer “gratis”; digamos que está incluido en el precio del billete. A medida que van llegando autobuses a la estación de servicio, van agrupando a la gente en mesas redondas en cuyo centro está la comida y te vas echando lo que quieras. También te dan agua fresquita! Pero no te esperes gran cosa de la comida ☹

Si quieres viajar por Tailandia de la manera más económica posible, recomendamos que optes por los sleeping bus entre ciudades alejadas: no solo es el medio de transporte más barato, sino que te estarás ahorrando pagar una noche de alojamiento ya que esa distancia la harías de todas formas y pasas esa noche en el propio autobús.

CÓMO IR DE BANGKOK A KRABI

En la capital existen 3 estaciones de autobuses: Sai Tai Mai (noreste), Mo Chit (norte) y la del este. Los autobuses que van hacia el sur de Tailandia, hacia las islas, salen de la estación Sai Tai Mai. El mayor inconveniente es que a ella no llega ninguna línea de BTS (Skyline) o MRT (metro), ni si quiera pasan cerca, por lo que las únicas opciones para llegar a Sai Tai Mai son coger un autobús circular (muy económicos), un taxi o un Grab (app como Uber).

Nosotrxs quisimos ir en autobús pero íbamos con el tiempo pegado al culo y tuvimos que recurrir a un taxi y negociar el precio a la desesperada, ya que no encontrábamos uno que quisiera ponernos el taxímetro. 2000 TBH nos costó la broma . . .

 

El precio del autobús de Bangkok a Krabi es de unos 600 THB/persona (17€). 

Están separados por casi 800 km . . .  lejos, ¿verdad? Pues más aún si cuentas con que las carreteras de Tailandia no son de lo mejor y se tarda una media de 12-14h en cubrir esta distancia en autobús. Por si acaso, llévate unos buenos tapones de oídos para aguantar los posibles ronquidos del resto de pasajeros, para que el viaje se te pase rápido entre sueño y sueño.

KRABI  |  AO NANG

Nuestra visita al sur del país comenzó en Krabi, o más bien en Ao Nang, pequeña localidad de esta provincia. Hay una distancia de 15 km entre ambas localidades y para ir de una a otra puedes coger un songthaew (furgoneta local) por 60 THB/p (1,80€).

Ao Nang es un pequeño pueblo costero enfocado al turismo y con cierto encanto, lleno de terracitas donde disfrutar de la comida y con una vibrante vida recorriendo sus calles. Esta localidad es la puerta de entrada hacia todas las islas de la costa oeste tailandesa: Phi Phi, Koh Lanta, Phuket y otras islitas no tan conocidas pero realmente bonitas.

Somos una pareja que disfrutamos más del verde y las montañas, y por ello nuestro paso por aquí sería breve aunque intenso. Además, unos días más tarde nos esperaría nuestro primer Workaway en la otra punta del país!

Para poder alargar este viaje sin billete de vuelta lo máximo posible, debemos jugar con las cartas que hay sobre la mesa, y una de ellas, quizás de nuestras favoritas, es Couchsurfing. Para quienes todavía no conocéis esta increíble plataforma, se trata de un portal donde las personas pueden ofrecer un espacio libre en su casa (una habitación, un colchón, un sofá o el mismo suelo) para así alojar a alguien el tiempo que se establezca con esa persona, y todo esto de manera totalmente altruista. Decimos altruista y no gratuita porque, aunque es una muy buena manera de ahorrarte dinero en alojamiento, es más bien una filosofía y una forma solidaria de ayudarse entre viajerxs, además de tener la oportunidad de conocer gente increíble.

Todo esto os lo contamos porque en Ao Nang tuvimos la suerte de vivir en casa de Peter a través de Couchsurfing, un amable lugareño con un precioso loft que nos sirvió de base para nuestras exploraciones los siguientes 3 días. En ese momento Peter se encontraba en Bangkok, así que nos dejó las llaves de la puerta debajo de una maceta y nos dio la libertad de sentirnos como en nuestra casa, para nosotrxs solxs. Increíble y admirable la confianza que pueden llegar a tener en este país!

Ao Nang nos gustó mucho por el ambiente que se respira y la variedad de cosas que te ofrece el lugar. En nuestro caso, vivimos allí el inicio del Songkran (Año Nuevo Tailandés) y pudimos disfrutar de un Night Market especial. Sin embargo, Ao Nang también tiene su Night Market permanente: como todos los mercados nocturnos de Tailandia, se trata de un espacio al aire libre del que disfrutar de buena comida barata y música de fondo en directo. El Night Market del Songkran, además, también tenía una noria gigante y una feria para lxs más peques. La gran variedad de platos diferentes que se ofrecen en los puestos, junto con la posibilidad se sentarte en las mesas frente al escenario a cenar, hicieron de esta una buenísima experiencia para nosotrxs, así que lo recomendamos encarecidamente. 

RAILAY BEACH

Pocos kilómetros al sur de la costa de Ao Nang se encuentra la playa de Railay, una pequeña península donde sumergirte en un ambiente relajado, costero y con un toque hippie que enamora según paseas por sus cortas calles. Está entre Krabi y Ao Nang, pero las enormes formaciones de roca caliza características de la zona cortan el acceso por tierra y solo se puede llegar por agua.

Railay tiene una playa mágica por la que pasear admirando los relieves montañosos que la abrazan y las longtail de colores que llevan a la gente a las islas. El agua azul y cristalina te permite sumergirte largo tiempo ya que la temperatura es muy agradable: no pasas calor ni frío, se está perfecto.

 

 

También cuenta con una pequeña zona rocosa donde, tras subir 10-15 minutos por una rojiza ladera agarrándote por cuerdas como monos, llegas a tener unas vistas increíbles de la zona en su bonito Viewpoint. Para aventurerxs de verdad y con buen calzado, también podéis visitar Princess Lagoon: cuentan que es precioso, pero nosotrxs íbamos con chanclas y nos recomendaron no llegar hasta allí. Ya nos costó bastante subir descalzxs entre las raíces de los árboles hasta el mirador! Si quieres subir hasta estos dos puntos, te recomendamos que te lleves unas zapatillas de trekking o, a menos, de deporte.

 

 

Desde Railay, cuando baja la marea, puedes dar un paseo de unos 20 minutos para alcanzar Tonsai Beach. Es otra playa preciosa rodeada de varios acantilados donde poder disfrutar de varias vías de escalada. Si no tienes material, no te preocupes porque desde Railay puedes contratar excursiones con guía y todo el material de seguridad necesario.

CÓMO IR DE AO NANG A RAILAY

Desde el extremo sur de la playa de Ao Nang, justo en la curva de la carretera principal, se coge una longtail (característica barca de madera que lleva a lxs turistas) por 50 THB/p (1,50€) y el trayecto dura apenas 10 minutos. Parten cuando se llenan, pero no tardan casi nada si la coges por la mañana, cuando todo el mundo comienza su día de excursión.

Para volver de Railay, también es muy sencillo. Hay bastantes barcas ancladas en la playa y puedes coger una en cualquier momento del día hasta la 18:00 h. de la tarde, que es cuando salen las últimas longtails de vuelta a Ao Nang, por el mismo precio.

CÓMO IR DE AO NANG A KOH PHI PHI

Desde Nopparat Thara Pier, el puerto de Ao Nang, salen ferrys a lo largo de la mañana y su precio varía según el tiempo del trayecto:

    • 9:30 – 11:30 (2h)  →  450 THB (13,40€)
    • 9:30 – 10:30 (1h)  →  1000 THB (29,80€)
    • 11:30 – 12:30 (1h)  →  1000 THB (29,80€)
    • 13:30 – 14:30 (1h)  →  1000 THB (29,80€)
    • 15:30 – 17:30 (2h)  →  450 THB (13,40€)

Todas las islas de la costa oeste están conectadas por varios ferrys al día, de modo que si te encuentras en Krabi, Koh Lanta, Phuket, . . .   también puedes ir a Koh Phi Phi y viceversa, pero el precio cambia según la lejanía. En este enlace te aparecen horarios y precios, aunque puedes comprar el billete en los puertos en el mismo momento de partir.

KOH PHI PHI

Si tu presupuesto es ajustado, ir a Phi Phi puede ser un quebradero de cabeza. Nosotrxs dedicamos tiempo y esfuerzo en conseguir hacerlo de la manera más económica posible pero os adelantamos que, aun así, nuestro dinero voló como pájaro en el aire durante esos tres días.

Quizás esta sea la isla más famosa y visitada de Tailandia, pero aún así nos sorprendió para bien el hecho de poder disfrutar de las playas y las zonas con una asombrosa tranquilidad y sin aglomeraciones de turistas. Prepárate para encontrarte por la noche con Mallorca! Fiestas de guiris a lo largo de toda la playa principal, donde sufrir o disfrutar de la locura nocturna: juegos, espectáculos de fuego, música y más música. Nosotrxs nos quedamos en un término medio pasando por lo que ofrecía cada bar –chupitos gratis si se te da bien saltar a la comba o pasar el limbo!-, viendo los espectáculos desde la arena y bebiendo unas cervezas del 7 Eleven.

Sin embargo, los imprescindibles de este paraíso se disfrutan de día: recorrer las playas que te llevan hasta Long Beach, snorkel, kayak y atardecer desde el ViewPoint.

Se podría decir que la imagen de playa paradisiaca en esta isla se la lleva la larga y estrecha Long Beach, una buena zona donde disfrutar del snorkel entre sus rocas. Apenas hay turistas y es mucho más bonita que la principal (Loh Dalum Beach), a la que todo el mundo va. Para llegar hasta allí tienes dos opciones: pasear por la costa pudiéndote bañar en las distintas calas que encuentras a tu paso y bordeando la isla, o un camino de 30 minutos bajo el sol, siguiendo la carretera y subiendo unas largas e interminables cuestas. No seas como nosotrxs, infórmate bien antes de echar a andar y ¡ve por la playa!

 

 

Otra de las actividades estrella de esta isla es alquilar un kayak y remar hasta Monkey Beach. Para llegar hasta allí basta con pasear por Loh Dalum Beach y negociar un alquiler, hay muchos puestos. Lo normal es pagar 200 THB (5,95€) (kayak de dos) por la primera hora y 100 BTH por cada hora extra.

Llegar hasta Monkey Beach no lleva más de 15-20 minutos y las vistas son realmente bonitas. Ahora bien, esta playa es famosa por albergar una familia de pequeños macacos que son la atracción de los turistas. Nada más llegar allí nos quedamos con la boca abierta por la cantidad de barcos a motor que llevan allí a la gente para rodear a los monos y ver quién es el pardillo al que roban. Hay que tener mucho cuidado con las mochilas porque se lanzan a por ellas. Sinceramente, nos pareció una atracción de circo en la que no quisimos participar, y por ello atamos el kayak a unas boyas alejadas para dedicar nuestro tiempo a disfrutar del fondo marino. Se avistan fácilmente pequeñas zonas de coral y distintos tipos de peces que te rodean por todas partes!

 

 

Sentir el mar, el aire y la tierra convertidos en un atardecer indescriptible es posible desde lo más alto de esta isla. Sin duda, nuestra parte favorita del paso por este lugar.

La fórmula secreta de esta experiencia cuenta con tiempo, sudor y ganas. El camino comienza en el centro urbano de la isla, colina arriba por unas escaleras que parecen llevar al mismo cielo. Inclinadísimas y eternas! Pasados 15 minutos de ahogarte por el calor y el cansancio, llegas al View Point 1 donde toca pagar 20 THB/persona (0,60€) –se han tomado en serio lo de ponerle puertas al campo-. Este primer punto es una zona ajardinada, cuidada y bonita pero no lo suficientemente alta para tener unas vistas increíbles.

Siguiendo el camino marcado, poco después llegas al View Point 2, una zona rocosa con mucho encanto pero, para nuestro gusto, con demasiada gente. Casi todo el mundo se queda allí viendo el atardecer. Sin embargo, si continúas por un camino por el que ya no suben tantxs turistas, llegarás al punto clave. Primero pasas por una caseta donde se deben pagar otros 20 BTH –que a nosotrxs no nos pidieron y pasamos de largo-, y llegas hasta las antenas de Phi Phi Island –View Point 3– tras un suave paseo.

Aquí han construido una cafetería con una gran terraza para disfrutar del atardecer, pero si entras te pedirán otros 20 THB (0,60€). Como todo tiene truco, justo a la izquierda de la entrada y pasando por debajo de las antenas tienes una preciosa y solitaria esquina donde puedes disfrutar de algo tan impresionante como esto:

 

 

No encontramos a nadie más en este rincón con vistas al mundo, además de ahorrarnos dinero, y fue un momento mágico solo para nosotrxs.